| De hecho,
oficialistas y opositores cuestionan algunos aspectos
del proyecto, a tal punto que el presidente de la Comisión
de Salud, Álvaro Vega (Movimiento de Participación
Popular), considera que tiene visos autoritarios.
La propuesta del gobierno tampoco satisface
plenamente a la oposición, comentó a
Búsqueda el también integrante de la
Comisión de Salud, el nacionalista Miguel Asqueta
(Alianza Nacional).
El legislador reconoció que,
por ser el 2009 un año electora, será
difícil que el Parlamento apruebe la iniciativa:
No parece sencilla una resolución del
tema, mas allá de que se trate de una cuestión
esencial, porque se entra en el año electoral
y van a intervenir asuntos externos como la publicidad
a la hora de debatir decisiones.
Sin perjuicio de ello, consideró
que hubo errores en cómo se comunicó
el proyecto por parte del Poder Ejecutivo.
Me da mucha pena; el gobierno
vendió muy mal el proyecto. Estamos
hablando de la droga que mas se consume en el país
y es un tema que tiene muchas puntas y que afecta
a la juventud, al mercado de trabajo, a los conductores,
comentó.
Cuando se le erra a la comunicación
en un tema tan central como este y que es justo abordar
y resolver, casi todo se vuelve más difícil.
Acá hay que pensar seriamente en políticas
de Estado, y para hacerlo es conveniente que se aborden
no más del tercer año de un período
de gobierno, afirmó.
Menos represión.
A mediados de agosto el Poder Ejecutivo envió
al Parlamento un proyecto de ley que propone prohibir
la venta de bebidas alcohólicas en estaciones
de servicio, en quioscos y en locales recreativos,
y que restringe la publicidad y el patrocinio de las
empresas que las fabrican y comercializan. Además
crea un registro de establecimientos habilitados para
vender bebidas alcohólicas.
La premisa fundamental
del proyecto de ley es, según el gobierno,
que el consumo de bebidas alcohólicas
debe ser el adecuado a las personas y lugares de tal
forma que no se provoque daños y perjuicios
en la salud física y mental, o en el bienestar
individual o social de los ciudadanos.
El gobierno del Frente Amplio cita
como uno de sus argumentos el mandato constitucional
de legislar procurando el perfeccionamiento
físico, moral y social de todos los habitantes
del país.
Las estadísticas oficiales indican
que la edad promedio de inicio en el consumo de alcohol
es 12,8 años. Además, según los
datos citados en el proyecto, casi 20% de los estudiantes
han probado bebidas alcohólicas antes de empezar
la secundaria. A los 13 años el 57% ya ha tomado
bebidas alcohólicas, y prácticamente
la totalidad lo ha hecho al terminar el liceo.
Sin pretender ser peyorativo
con los redactores del proyecto de ley, el diputado
Vega sostuvo que el texto presenta visos de
autoritarismo.
debe tener menos elementos de
represión y ser mas positiva, añadió,
en informó que ahora no está a
estudio porque hay otros temas sobre la mesa, como
la ley de diabéticos y la de medicamentos.
Yo esperaba un proyecto más corto, más
concreto y más contundente en algunas cosas.
Otros temas son educativos y hay que ir procesándoles,
indicó, y manifestó su intención
de corregir los visos autoritarios.
Por otra parte, dijo que el problema
del consumo excesivo de alcohol es de los padres,
no de los gurises.
En tanto, voceros de la Comisión
Nacional de Jóvenes del Frente Amplio (CNJFA),
quienes cuestionaron con dureza el proyecto cuando
el gobierno lo remitió al Parlamento, celebraron
que, por suerte, este no es una
prioridad.
RedCeibo, diciembre 4, 2008
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